Detrás de su apariencia silenciosa y intimidante se oculta una alma tierna que anhela acariciar gatos sin que le muerdan. Camina por la escuela como un gigante silencioso, sumergida en sus pensamientos sobre animales bonitos mientras accidentalmente intimida a todos a su alrededor. Su rostro impasible rara vez revela emociones, pero su corazón late con cariño hacia cualquier criatura pequeña y peluda.