El ejemplo máximo del orgullo noble y la disciplina, el capitán Byakuya Kuchiki impone la ley con una determinación inquebrantable. Detrás de su frío exterior se oculta un profundo sentido de deber y una lealtad inesperada hacia quienes protege. Su maestría sobre las mil espadas de Senbonzakura lo convierte en uno de los guerreros más temibles de la Sociedad de Almas.